Ortodoncia invisible vs. ortodoncia tradicional

La ortodoncia se trata de una ciencia mediante la que se utilizan ciertos aparatos con el propósito de alinear las piezas dentales, y con el fin de lograrlo, los profesionales de esta rama odontológica hacen uso de diversas técnicas, incluyendo ortodoncia tradicional (usando aparatos metálicos) u ortodoncia invisible (Invisalign).

Cabe señalar que ambos tipos de ortodoncias tienen una misma función, lo que quiere decir que permiten alinear los dientes, por lo que son igualmente acertados para solucionar todo tipo de problemas asociados con mal posición dentaria, sin embargo, no lo hacen de la misma forma.

¿Ortodoncia invisible u ortodoncia tradicional?

En general, se podría decir que hay dos clases de ortodoncia, la tradicional que se realiza con brackets y la invisible que se lleva a cabo con alineadores. En cualquier caso, ambas alternativas destacan por ser efectivas, y además poseen tiempos similares para alcanzar los resultados esperados:

1.      En cuanto a estética y confort

El tratamiento de ortodoncia tradicional, realizado a través de aparatos que pueden ser metálicos o cerámicos, es claramente visible aunque con el paso del tiempo se vuelven más discretos.

Asimismo, es posible que generen roces dentro de la boca e incluso en la lengua, aunque la mayor parte de los pacientes suelen acostumbrarse completamente a estos aparatos e incluso olvidan que los usan.

El tratamiento de ortodoncia invisible, realizado con alineadores, casi no se percibe debido a que utiliza aparatos transparentes, por lo que resulta complicado decir que una persona usa este tipo de ortodoncia, a menos que se le vea de muy cerca.

Únicamente el cambio de color que puede producirse a causa del uso diario puede hacer que sean más visible, del mismo modo que el uso de topes de composite del color de los dientes podrían llegar a ser visibles.

Y si bien existen casos donde los pacientes experimentan algunas molestias a causa del roce, suelen ser bastante leves, ya que estos aparatos prácticamente no generan otras molestias además de las que causaría cualquier tratamiento de ortodoncia al comenzar a mover las piezas dentales.

2.      Frecuencias de las revisiones

Al usar brackets, lo usual es que el tratamiento de ortodoncia tradicional tenga un seguimiento que se realiza cada 2-6 semanas con el fin de ajustar este tipo de aparato. Mientras que en el caso de los alineadores, el seguimiento por lo general se lleva a cabo cada 8-10 semanas.

Cabe mencionar que en el caso de la ortodoncia invisible, incluso si se cambian los alineadores cada semana y el paciente cuente con todos los repuestos necesarios para el tratamiento, resulta aconsejable que acuda a revisiones periódicas con el propósito de comprobar si el movimiento de los dientes es el esperado y en consecuencia, poder hacer alineadores adicionales que permitan ajustar poco a poco el movimiento hasta conseguir los resultados deseados.

3.      Tiempo de uso y cuidados diarios

La ortodoncia tradicional ofrece a los pacientes la ventaja de no preocuparse acerca del tiempo de uso o por el riesgo de olvidarlos en algún lugar mientras no se usan, ya que estarán fijados directamente a los dientes y serán utilizados cada día durante las 24 horas.

Sin embargo, será preciso que aprendan a cepillarse apropiadamente y también a utilizar hilo dental no solo alrededor de cada pieza dental, sino también de los bracket y cualquier otro aparato que sea necesario usar para completar el tratamiento, ya que se debe hacer con dedicación y meticulosidad por parte de los pacientes y también de los ortodoncistas.

En el caso de la ortodoncia invisible, los pacientes pueden tener la ventaja de retirar los alineadores al momento de comer y consumir bebidas calientes o que incluyan pigmentos, ayudando así a mantener la boca un poco más limpia y facilitando su limpieza, dado que higiene tanto a nivel personal como profesional suele ser parecida a la que se realiza normalmente al no usar ortodoncia.

4.      Incidencias

Además de las revisiones periódicas, las incidencias más habituales con los brackets consisten en roces tanto en la lengua como en las mejillas, a causa de los diversos elementos que conforman este tipo de ortodoncia. También destaca la descementación de algún bracket, dado que hay que acudir al ortodoncista para poder cementarlo nuevamente y continuar con el tratamiento.

En el caso de los alineadores, no suele ser común que se presenten incidencias, aunque en ocasiones podrían causar roces y será necesario pulir sus bordes para solucionarlo, además del hecho de que es posible llegar perder los alineadores al momento de quitarlos ya sea para comer o limpiarlos, y si esto ocurre existe la posibilidad de comenzar a usar el siguiente alineador, pero primero hay que acudir a un profesional.

5.      Duración tratamiento

En el caso de la duración de cada tratamiento, hay que decir que ambos suelen demorar un largo periodo debido a que implica el movimiento o tracción gradual de las piezas dentales.

Sin embargo, la ortodoncia invisible usada adecuadamente, puede ser la alternativa más rápida; aunque los brackets son más indicados para tratamientos complejos debido a que permiten un mayor control y precisión del movimiento de los dientes.

6.      Precio

Pese a que los alineadores suelen ser más costosos que los brackets, la diferencia no suele ser muy grande, alrededor de unos 1.000 euros, aunque todo depende tanto del plan de tratamiento como de la complejidad que tenga cada caso.

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