El Mobile World Congress (MWC) es una inacabable fuente de conocimiento e inteligencia sobre el mundo de la telefonía móvil. A poco que de descuides, puedes aprender mucho del sector, sus tendencias y el futuro que se avecina como una locomotora encabritada. Uno de los datos más llamativos de las jornadas lo ofreció la consultora Wireless Intelligence al indicar que, durante 2012, los operadores móviles de todo el mundo ingresaron la cifra de 1,16 billones de dólares. Y no “billions” americanos, sino “billones” de verdad, de los buenos. Más de un millón de millones.

De esa cifra, un 85% corresponde a ingresos recurrentes (voz, datos, mensajes o servicios de valor añadido), mientras que el 15% restante se refiere a ventas de terminales y equipos de red. Además, las economías en vías de desarrollo representaron el 42% de los ingresos globales y, al ritmo actual, supondrán la mitad de los ingresos globales en 2017. Un motivo más para entender la importancia que tiene para los operadores vender móviles de bajo coste, una de las constantes de la feria en su última edición.

Porque si los países desarrollados crecen menos, el caso de Europa es peor, ya que no sólo no crece, sino que decrece. Mientras Asia veía crecer entre 2008 y 2012 sus ingresos con un ritmo del 9% anual, en Europa se experimentó una caída anual media del 1%.

Pero si hay una constante global es la de los ingresos mensuales por usuario. Según Wireless Intelligence, en el mundo desarrollado pasaron de los 41$ en 2008 a 36$ cuatro años después. En el mundo en vías de desarrollo también cayó: de 10$ a 7$ en apenas cuatro años.

Esto no quiere decir que haya menos clientes. En África, el crecimiento medio en los últimos cuatro años ha sido del 70%, por un 52% de Asia o un 30% en América Latina. Incluso Europa (7%) y EEUU (10%) registraron avances. El problema no es que haya menos consumidores, sino que cada vez pagan menos.

En lo que respecta a la situación europea, el analista de Wireless Intelligence Matt Ablott señala que los cuatro grandes operadores regionales dominantes tienen que mirar cada vez más fuera de sus fronteras, empujados por el bajo coste, los movimientos regulatorios sobre terminación y roaming y el impacto de la difícil situación macroeconómica. Los grandes incumbentes deberán buscar cada vez más soluciones no sólo dentro de sus fronteras, sino también en el exterior. Tal es el reto de empresas como Telefónica (15.500 millones de euros), Deutsche Telekom (14.700 millones), France Telecom (10.800 millones) y Telecom Italia (7.300 millones).

Según la consultora Jefferies & Company, en 2015 los teléfonos inteligentes superarán a los dispositivos  más sencillos, los llamados ‘feature phones’. En 2018, con datos de PwC y la GSMA, los datos móviles superarán lo que se ingresa por la voz. En realidad, ya sucede así en Japón, y las previsiones sobre el sector del móvil siempre resultan ser demasiado conservadoras.

Además, las conexiones serán mucho más rápidas, y todo apunta que en 2017 la mitad de todas las conexiones mundiales correrán sobre redes 3G o 4G. Concretamente, 4.250 millones de las 8.500 millones de conexiones previstas para 2017.

¿Más predicciones impactantes? Las traigo baratas, señora:

-El ecosistema móvil acumulará ingresos por 9,1 billones entre 2013 y 2017.

-Para esa fecha, ya habrá 3.900 millones de abonados, frente a los 3.200 millones actuales.

-Las conexiones por redes 4G ya serán una de cada cinco, frente a la proporción actual de una por cada 25

-El ritmo medio de crecimiento interanual de la banda ancha será del 26%, y se pasará de 1.600 millones de conexiones a 5.100 millones.

En suma, vemos un mundo futuro cada vez más movilizado, con más teléfonos inteligentes y con más retos por delante para quienes tienen que hacer que funcionen.